domingo, 14 de julio de 2019

Los diferentes tipos de cocinas y sus ventajas y desventajas

Puede que te hayas comprado una casa y tengas que poner la cocina nueva o que, simplemente quieras un cambio cansado de tu cocina actual. Elegir bien el tipo de cocina que quieras es muy importante, en especial, por el gasto en energía

Los diferentes tipos de cocinas y sus ventajas y desventajas

Cocina eléctrica

En ellas se cocina sobre una placa metálica de hierro fundido en cuyo interior hay una resistencia de diferente tamaño y potencia. Este tipo de cocinas funcionan con electricidad y tienen un gasto muy elevado.

A favor de su uso está el hecho de que estos electrodomésticos son más baratos y se puede utilizar cualquier tipo de material para cocinar (excepto el plástico, que no se puede utilizar en ninguna cocina).

En contra de este tipo de cocinas, está el hecho de su gran consumo de electricidad. Además, tardan más en calentarse y enfriarse. Además, al usar electricidad siempre vamos a tener la cocina disponible y es más fácil limpiarlas.

Cocinas de gas

Funcionan mediante una serie de quemadores donde el gas entra en contacto con la llama, calentando el utensilio que usemos para cocinar.

Suelen ser de acero inoxidable o esmaltado, aunque las hay de gas-cristal, con base de vidrio
Las parrillas donde se apoyan los utensilios suelen ser de hierro fundido. Para cocinar en ellas podemos utilizar los mismos materiales que las eléctricas.

Lejos queda el tener que hacer uso del quemador para encender la llama puesto que hoy en día llevan un encendido electrónico. También llevan quemadores que reducen la emisión de CO2 y una válvula de seguridad.

Este tipo de cocinas son más caras. Además el hecho de que salgan más rentables o no dependerá del tipo de gas que se use para cocinar. El gas natural siempre será más barato que la luz, sin embargo, el butano o el propano pueden salir más caros.

Si nuestra cocina es de gas natural, será igual de cómoda que la eléctrica ya que dispondremos siempre de gas. Sin embargo, si nuestra cocina es de butano o propano, puede que se nos acabe sin que nos demos cuenta y nos quedemos sin poder cocinar.

Además, requieren de un mayor mantenimiento y revisiones que los otros tipos.

Placas de vitrocerámica

Este tipo de cocina pueden funcionar tanto con gas como con electricidad. Se basan en un vidrio que se coloca entre la fuente de calor y el recipiente a calentar.

     De gas: Tienen una serie de quemadores con celdillas en forma de panal de abeja, colocado bajo el vidrio. El gas se enciende de forma automática, por medio de unas válvulas que permiten o cortan el paso del gas.
     Eléctricas: Poseen una resistencia eléctrica bajo el vidrio. El calor se regula de forma automática, controlando por sí mismas la temperatura mediante un termostato.

Las vitrocerámicas son seguras y se puede aprovechar el calor residual, por lo que se puede apagar el fuego antes de terminar y así ahorrar energía.  Además, resisten pesos, golpes y grandes diferencias de temperatura.

No se puede cocinar en ellas con todo tipo de materiales y son más caras que las cocinas de gas y eléctricas, aunque menos que las de inducción.

Placas de inducción

Realmente son un tipo de vitrocerámica que funciona por ondas magnéticas, por lo que son más seguras ya que no te quemas al tocarlas.

El calor se genera al instante, con lo que consumen menos energía al cocinar. De hecho, son las placas de mayor eficiencia energética, aunque son las más caras.

El calor se transmite directamente al utensilio usado para cocinar, sin que haya pérdida de energía en la cocina.

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